almaherida
Poeta recién llegado
Puedes verme, sentirme,
olerme y degustarme
pero mis pensamientos
los escuchan las piedras
que va llevando el río,
el viento y la distancia.
No te dejo escucharme.
Porque me escucha el polvo,
el silencio y la noche.
Me escuchará el entonces,
el por qué, el hasta cuándo.
Podrás verme temblando
pero no voy a hablarte.
No te dejo escucharme.
Soy muda a tus oídos,
sentirás mis latidos,
gustarás mis sentidos
y beberás del vino
que salga de mi copa,
te endulzarás la boca...
No te dejo escucharme.
Suficientes oídos
escuchan mi locura
cada vez que las aguas
del caudal de tu cuerpo
humedecen mi pelo
y bebo tu veneno...
Te dejo presentirme
pero nunca escucharme.
El día que me escuches
tendrás que ser discreto.
Guardarás mis secretos
y todos mis murmullos.
Te hablaré en un susurro
febril y delirante...
