MARIO HENAO
Poeta recién llegado
Creo que de nuevo pienso en ti,
la mañana que me escupe, el roció que se aleja,
el sol que me lastima y mi sangre envenena.
Las mas tierna mirada inocente y tonto corazón,
hasta la melodía mas ciega y fría incluso generan pasión.
Creo que de nuevo pienso en ti,
y brindo con tu ausencia que es mi dolor. Mi melancolía crece y crece
trayendo la ilusión y la duda de una vida.
Se que estoy vivo lo siento en el pecho y la basura que muere
tras la llegada del fascinante crepúsculo que con aroma de luto e incienso
habré las verdes puertas que conducen por el gran rió nocturno bañado
por rosas y símbolos de una tan tenebrosa ilusión.
Un ave del oscuro bosque araña mi espalda y embriaga mis ojos
de una silenciosa verdad, vida, pasión tenebrosa ilusión, en que locura arrastrada
por el viento te encuentras hoy triste loca.
Acompáñame rostro sin vos, que tu sombra me cubra mientras me arrojas
a la destrucción de una espera sin principio y sin aun acabar,
y aunque me quede sin motivos y razón,
solo enfurezco y enfurezco.
la mañana que me escupe, el roció que se aleja,
el sol que me lastima y mi sangre envenena.
Las mas tierna mirada inocente y tonto corazón,
hasta la melodía mas ciega y fría incluso generan pasión.
Creo que de nuevo pienso en ti,
y brindo con tu ausencia que es mi dolor. Mi melancolía crece y crece
trayendo la ilusión y la duda de una vida.
Se que estoy vivo lo siento en el pecho y la basura que muere
tras la llegada del fascinante crepúsculo que con aroma de luto e incienso
habré las verdes puertas que conducen por el gran rió nocturno bañado
por rosas y símbolos de una tan tenebrosa ilusión.
Un ave del oscuro bosque araña mi espalda y embriaga mis ojos
de una silenciosa verdad, vida, pasión tenebrosa ilusión, en que locura arrastrada
por el viento te encuentras hoy triste loca.
Acompáñame rostro sin vos, que tu sombra me cubra mientras me arrojas
a la destrucción de una espera sin principio y sin aun acabar,
y aunque me quede sin motivos y razón,
solo enfurezco y enfurezco.