peneselina
Poeta recién llegado
Tengo celos de tu almohada,
porque ella puede sostener tus sueños,
apreciar tus ilusiones y acariciar tus pensamientos
porque ella puede sostener tus sueños,
apreciar tus ilusiones y acariciar tus pensamientos
Tengo celos de tu cobija,
porque ella puede abrazar tu cuerpo,
sentir cada latido de tu corazón,
percibir tu calor y abrigar tus miedos y temores
Tengo celos del agua que cae del cielo cuando llueve,
porque se que ella es capaz de rozar todos tus sentidos
y provocarte escalofríos,
estremeciendo todo tu ser
Tengo celos del sol,
que al nacer en el horizonte cada mañana
y al perderse en el ocaso infinito cada tarde
te impregna de esa energía,
irradiando cada centímetro de tu cuerpo
e inyectándote las venas de la fascinante inspiración
que acaricia tu alma
Tengo celos de la razón de tu reír,
por provocar tu maravillosa sonrisa,
porque se que puede admirarla,
apreciar la mágica brisa y ese aroma único
que se desprende de tu ser cuando sonríes
Tengo celos de tu espejo,
porque el tiene el fascinante poder de encontrarse
cada día con la luz que irradia tus
espléndidos ojos, porque se que el puede descubrir extasiado
la infinita magia que se desprende de tu enigmática
y sublime mirada
Tengo celos de la luna,
Porque en su majestuoso plenilunio, es la causante de arrebatar tu fascinación en medio de la constelación de estrellas que la acompañan, robándote ese maravilloso suspiro que se desprende de ti y se transforma en un inexplicable susurro de la noche
Tengo celos de tu sombra,
porque esta es recurrentemente la eternal compañera
que se fusiona contigo y sigue incansablemente
cada uno de tus pasos en el espléndido universo de tu vida
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