lamuralla
Poeta fiel al portal
[center:8a049b7784]Tengo el corazón herido,
de muerte herido
por tu condena.
Procesado estoy en vida
a que tus ojos
jamás los vea.
Y si yo no puedo verte
quiero razones
que me convenzan
de que hay luz en esta vida,
de que el sol brilla
sin tu presencia.
Iré a buscar en el río,
cuando la tarde
se quede a ciegas,
el reflejo de tu luna
para beberme
la luz que vendas.
Así saciaré mi alma
de esta maldita
y triste condena.
Y luego, cuando amanezca,
como mendigo
por callejuelas,
iré llamando a las puertas,
una por una
y en mano abierta
iré mostrando tu foto,
iré buscando
alguna respuesta.
Y si en el correr del tiempo
la luz de vida
mi sien platea
sin haber visto tus ojos,
sin que tu abras
ninguna puerta,
me iré a la sombra del olmo,
aquel que crece
en la alameda,
donde un día dejé grabado
dos corazones
y frases muertas;
porque sólo está mi firma
bajo el arrullo
de madreselvas.
Tengo el corazón herido,
de muerte herido
por tu condena.[/center:8a049b7784]
de muerte herido
por tu condena.
Procesado estoy en vida
a que tus ojos
jamás los vea.
Y si yo no puedo verte
quiero razones
que me convenzan
de que hay luz en esta vida,
de que el sol brilla
sin tu presencia.
Iré a buscar en el río,
cuando la tarde
se quede a ciegas,
el reflejo de tu luna
para beberme
la luz que vendas.
Así saciaré mi alma
de esta maldita
y triste condena.
Y luego, cuando amanezca,
como mendigo
por callejuelas,
iré llamando a las puertas,
una por una
y en mano abierta
iré mostrando tu foto,
iré buscando
alguna respuesta.
Y si en el correr del tiempo
la luz de vida
mi sien platea
sin haber visto tus ojos,
sin que tu abras
ninguna puerta,
me iré a la sombra del olmo,
aquel que crece
en la alameda,
donde un día dejé grabado
dos corazones
y frases muertas;
porque sólo está mi firma
bajo el arrullo
de madreselvas.
Tengo el corazón herido,
de muerte herido
por tu condena.[/center:8a049b7784]