rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tengo grabado en mi alma
el sonido de una voz
tengo grabado en mi pecho
el latir de un corazón.
Tengo grabada en mis manos
la suavidad de tu piel
yo me la llevé conmigo
el día que me entregué.
Y a mi cuerpo se pegaron
tus abrazos y tus besos
a fuego llevo grabada
la pasión de tu mirada.
Azul, como el universo
profunda, como el océano
llena de amor y ternura
va desplegando un "te amo"
Está grabado en mi mente
el sonido de tu voz
y en mi piel llevaré siempre
tus caricias y tu olor.