Mariate
Poeta recién llegado
No te quedes, espera, aùn no es tiempo
porque estàs en constante desvarìo
y hay espacios pequeños entre el grito
y la luna, y yo suelto mi alma en cada giro
y tu sueltas la tuya, y te pegas al vuelo
como la musa al poeta, y murmuras
en mi oído, me subyugas, y me atas
de frases repetidas, de vocablos iguales
ya dichos, ya obligados, y mis alas se cargan
de aburridos bostezos y la tierra se acorta
si los opuestos forjan el misterioso ego
que la copia desgasta, porque yo no te quiero
simil, etèreo, efìmero o profundo, yo te quiero
distante, que tus pies acaricien la hierba
àrbol enraizado a la tierra, sosteniéndome,
habitándome, que te angusties y tiembles
si vez que de mis manos prenden brotes
o sierpes, que no entiendas que muero
en la rosa o al alba, que el infierno me turba
y el azul me hace sabia... No te quedes
no es tiempo, me han tentado las águilas.
porque estàs en constante desvarìo
y hay espacios pequeños entre el grito
y la luna, y yo suelto mi alma en cada giro
y tu sueltas la tuya, y te pegas al vuelo
como la musa al poeta, y murmuras
en mi oído, me subyugas, y me atas
de frases repetidas, de vocablos iguales
ya dichos, ya obligados, y mis alas se cargan
de aburridos bostezos y la tierra se acorta
si los opuestos forjan el misterioso ego
que la copia desgasta, porque yo no te quiero
simil, etèreo, efìmero o profundo, yo te quiero
distante, que tus pies acaricien la hierba
àrbol enraizado a la tierra, sosteniéndome,
habitándome, que te angusties y tiembles
si vez que de mis manos prenden brotes
o sierpes, que no entiendas que muero
en la rosa o al alba, que el infierno me turba
y el azul me hace sabia... No te quedes
no es tiempo, me han tentado las águilas.
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