Viento de américa
Poeta adicto al portal
Dicen las lenguas de los muy avezados
que si besas a una mujer hermosa en los pechos
la llevas a tocar el cielo.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en los pechos
sus pezones se convierten en huesos de duraznos.
Dicen las lenguas viperinas
que si besas a una mujer hermosa en la espalda
le salen alas y se convierte en tu ángel de la guarda.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en la espalda
se le enchina la piel en todo el espinazo.
Dicen las malas lenguas
que si besas a una mujer hermosa en la boca
el estallido se siente en el corazón.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en los labios
de sus ojos se sueltan, en parvada, miles de colibríes dorados.
Dicen las lenguas de los grandes amantes
que si le haces el amor a una mujer hermosa
logras que su cama levite.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si le haces el amor a una mujer hermosa
en verdad, pero en verdad... empiezas a vivir.
Dicen, dicen, dicen.
A ciencia cierta no se sabe nada.
que si besas a una mujer hermosa en los pechos
la llevas a tocar el cielo.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en los pechos
sus pezones se convierten en huesos de duraznos.
Dicen las lenguas viperinas
que si besas a una mujer hermosa en la espalda
le salen alas y se convierte en tu ángel de la guarda.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en la espalda
se le enchina la piel en todo el espinazo.
Dicen las malas lenguas
que si besas a una mujer hermosa en la boca
el estallido se siente en el corazón.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si besas a una mujer hermosa en los labios
de sus ojos se sueltan, en parvada, miles de colibríes dorados.
Dicen las lenguas de los grandes amantes
que si le haces el amor a una mujer hermosa
logras que su cama levite.
Yo sólo sé a ciencia cierta
que si le haces el amor a una mujer hermosa
en verdad, pero en verdad... empiezas a vivir.
Dicen, dicen, dicen.
A ciencia cierta no se sabe nada.