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Tercetos a mi vida en soledad...

Cesar Cabello Araya

Poeta recién llegado
Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​
 
La soledad: fiel compañera, mal consejera. En cada destello de ausencia, brotan los manojos de recuerdos y se abarrota la melancolía para traer el conformismo en la triste espera de un final sin esperanza. Un gusto leerte. Un saludo desde Anaco. Venezuela.
 
Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​


Excelentes tercetos y si es la soledad quien los inspira, entonces bienvenida sea la soledad amigo mío. Un cordial saludo y mis estrellas para ti.
 
Buen signo de batalla de tus letras, bienvenido estimado escritor de mil batallas venideras y un futuro estremecedor y alegre. Buen ritmo en el poema, y agradable forma de las imágenes. Un saludo y una felicitación.

Andrés Amendizabal


Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​
 
Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​


Excelente clamor, dolor, exaltación.
Todo un buen ritmo
con acentos justos para los tercetos.
Muy bien, bienvenido. Un gusto leerte.
 
Ese grito que se anuda en la garganta, que estalla en melancolías y se esparce en tu universo de tristezas y desesperanzas. Ojalá sea sólo un recurso literario, porque es tan estremecedor como bello.
Un abrazote.
 
Si de clamar a la soledad se trata que mejor que hacerlo en un estilo diferente de plasmar ese grito del alma, sino en tercetos, con este ritmo tan especial que da esta estructura.
Gracias por sus comentarios, y saludos cordiales.
 
Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​


Oh!!!!!!!!! me has hecho vivir cada verso, cada estrofa, eres realmente increible. Hermosos tercetos, te felicito y te agregaré mis estrellitas para hacer un firmamento y decorar estos bellos versos.
Cariños,
Cecilia
 
Gracias Cecilia, cuantos de nosotros hemos sentido el dolor de la soledad, quejándonos de nuestra vida, sin saber que la vida nos da esos dolores enseñándonos que no debemos estar solos, pues siempre hay alguien por ahí esperando por nosotros…
Gracias por visitar mi rincón, y por tu comentario…

Saludos cordiales, para ti…
 
Ay… esta vida mía, tan llena de dolores,
tan escasa de caricias, con tanta autonomía,
nublada a la mínima esperanza de amores.

Ay… vida mía, detén el tiempo de melancolía,
llena mis pulmones tristes de ese aire nuevo,
para encender la llama que enciende la vida.

Ay… vida mía, guíame a la bella dicha luego,
para encontrar otra vida con dolores también,
y ausentar esta soledad que llevo, que tengo.

Ay…vida mía, has guiado mi andar por el bien,
igual me siento solo, muy solo entre tanta gente,
que pasa, que ríe, que camina sin mirar a quien.

Ay… vida mía, tu estas tan viva ahora y tan presente,
aunque alejada de este triste corazón que solo sueña,
una palabra de ternura, pero esta muy solo, muy silente.

Ay… vida mía, déjame ver al menos una pista, una seña,
de aquella que se llevará de mi corazón esta soledad,
déjame descubrir quien será de mis versos la dueña.

Ay… vida mía, tan ajena, tan distante esta enorme ciudad,
como no haber alguien escondida tras las paredes del destino,
como no haber alguien también como yo carente de felicidad.

Ay… vida mía, déjame beber de la vid del amor ese vino,
para sentir del abrazo aquel calor, antes que llegue mi fin,
antes que a mis pies, y a ti vida mía se les termine el camino.

Ay… vida mía, los años han pasado y marchitaron mi jardín,
se marchito mi corazón y tú también que eres parte de mí,
los años nos han marcado, como una triste balada de violín.

Ay… vida mía, te pierdo en la oscuridad, y me alejo de ti,
ya no distingo colores en mis ojos cansados de soledad,
no llego el amor que esperaba, y solo muero para vivir.​



Wou de verdad me encanto ... muy lindo poema, yo escribo algunas cosas parecidas, aunque creo que tu me superas jajaj . Cdt. Besos.
Andrea
 
Gracias Ale, un agrado que pases por mi barrio y mas gracias por leerme, tu estilo es diferente pero si la temática es similar…
Saludos cordiales, desde Chile…
 

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