ivan dario
Poeta recién llegado
Fumo mi cigarrillo para jugar a tener alma,
Para hacer del humo mi parte
No tan tangible, esa que no debe dolerme
Cuando me miran,
Cuando me escondo en las terminales, bajo los buses
Esperando un motor averiado, una rauda perra
Manchada de grasa que me limpie
Las manos, por que a veces la mugre
Mancha mis poemas,
Y entonces me quedo sin nada
Para recordar, para hacer
Mientras levanto las manos
Despidiendo a los extraños
Que lloran prontas bienvenidas
Falsos hasta pronto,
Y desmerecidos cuídate;
No voy a llorar, ni a olvidarte,
Pero talvez pierda tu número.
Esos que no tienen cigarrillo,
Pero que les gusta creer que tienen alma,
Que esa parte que les grita
Bueno o malo es dios,
Por que no entiende la guerrilla de la conciencia
Cuando caminan gradas abajo
Y compran golosinas para llevar a casa,
Mirando de reojo esa figura
A la que una perra sarnosa le lame las manos.
Para hacer del humo mi parte
No tan tangible, esa que no debe dolerme
Cuando me miran,
Cuando me escondo en las terminales, bajo los buses
Esperando un motor averiado, una rauda perra
Manchada de grasa que me limpie
Las manos, por que a veces la mugre
Mancha mis poemas,
Y entonces me quedo sin nada
Para recordar, para hacer
Mientras levanto las manos
Despidiendo a los extraños
Que lloran prontas bienvenidas
Falsos hasta pronto,
Y desmerecidos cuídate;
No voy a llorar, ni a olvidarte,
Pero talvez pierda tu número.
Esos que no tienen cigarrillo,
Pero que les gusta creer que tienen alma,
Que esa parte que les grita
Bueno o malo es dios,
Por que no entiende la guerrilla de la conciencia
Cuando caminan gradas abajo
Y compran golosinas para llevar a casa,
Mirando de reojo esa figura
A la que una perra sarnosa le lame las manos.