Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fui amante de la Luna,
sus besos fueron tiernos,
sus brazos como una cuna
y me acabó poniendo cuernos.
Menguaba entre el amor y la melancolía
vigilando con un ojo a las estrellas,
se le antojó un eclipse a mediodía
y terminaron las historias bellas.
Terminé acostándome con el Sol
y sus besos que quemaban,
haciendo jueguitos de rol
mientras los nervios nos llamaban.
Hasta que un día quiso más
y ya no pudo volver a calentarme,
pobre diablo que ama a los demás
y no mira sus penas que son desarme.
Si quieres mañana te invito a cenar,
y en medio de una lágrima platico
de las veces que a punto de llorar
pensé en mí y me curé por un ratito.
sus besos fueron tiernos,
sus brazos como una cuna
y me acabó poniendo cuernos.
Menguaba entre el amor y la melancolía
vigilando con un ojo a las estrellas,
se le antojó un eclipse a mediodía
y terminaron las historias bellas.
Terminé acostándome con el Sol
y sus besos que quemaban,
haciendo jueguitos de rol
mientras los nervios nos llamaban.
Hasta que un día quiso más
y ya no pudo volver a calentarme,
pobre diablo que ama a los demás
y no mira sus penas que son desarme.
Si quieres mañana te invito a cenar,
y en medio de una lágrima platico
de las veces que a punto de llorar
pensé en mí y me curé por un ratito.