Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tome entre mis manos
un gorrión desplumado
de quien sabe de que nido
cayo.
Con un manantial de emoción
enjugue mi llanto corazón
lo sepulte en la arena lisa
con una sutil sonrisa
puse a su lado una flor.
Arena lisa no es tierra ni mar
punto céntrico del tiempo
era la huella de Dios.
Dilate de pronto una cinta
llevaba tu nombre
carne, tiempo eternidad
la que caminamos tú y yo.