despertando
Poeta adicto al portal
Siluetas que perturban
sus inseparables sombras,
silencios corrompidos
vagan sin sentido,
cuerpos trastocados
inyectados de silicona,
mentes digitalizadas
controladas por el maligno ojo.
La tierra se ha llenado de ignominia,
de monstruos, seres híbridos,
inmensos cíclopes…
Al hombre y a la mujer los envenenan
de mentiras;
nos intentan destruir, separar,
desencajar,
y el malvado dragón se siente vencedor.
Con lo bello que eran aquellas fábulas
donde habitaban centauros,
ninfas, sirenas,
elfos y las divinas devas.
Pero hoy las bestias acampan a sus anchas,
y los tiernos corderitos son devorados.
Crece la rabia, aumenta el cólera,
y el hombre yace prisionero
de su propio juego.
sus inseparables sombras,
silencios corrompidos
vagan sin sentido,
cuerpos trastocados
inyectados de silicona,
mentes digitalizadas
controladas por el maligno ojo.
La tierra se ha llenado de ignominia,
de monstruos, seres híbridos,
inmensos cíclopes…
Al hombre y a la mujer los envenenan
de mentiras;
nos intentan destruir, separar,
desencajar,
y el malvado dragón se siente vencedor.
Con lo bello que eran aquellas fábulas
donde habitaban centauros,
ninfas, sirenas,
elfos y las divinas devas.
Pero hoy las bestias acampan a sus anchas,
y los tiernos corderitos son devorados.
Crece la rabia, aumenta el cólera,
y el hombre yace prisionero
de su propio juego.