Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
TESOROS DEL RECONOCIMIENTO
la estrechez de los tiempos
son estrechos lo sé
por la divinidad de lo perdido
causa las luces más cándidas
y las almas de cántaro
surte de encrucijadas a los testigos empíricos
cuando las necesidades primarias no se valoran
quizá
y no hablo de nada en concreto
porque solo pretendo la abstracción
no digo no al amor aunque a veces lo haga
prendido de lo que mis ojos buscan
si pudiera tener todo lo que busco
me perdería
lo perdería
perdería
o buscaría otras cosas
objetivos de los emprendedores
no de los sentidos
no de la vida
pero no es el realismo ni el pesimismo ni el optimismo
ni siquiera el pragmatismo
lo que indica la voluntad del hombre
ni siquiera la voluntad del ánimo
cuando te vi por primera vez ya me enamoré
a veces creo que también tu mirada lo hizo
por mí
o por lo que sea
aquello que llamamos vida
o procesión de sucesos
sucesión de contingencias
creo que sí
que a ella te refieres
a ella me refiero
a ella me remito
lo que busco y está dentro de mí es la propia búsqueda
sin ella no habría descansos ni sueños ni camino
sé que te has encontrado
quizá
por tu mirada y sonrisa vivaces
algo me dice varias cosas
como todo
que si has dado con el amor
así lo quieres transmitir
incluso sin querer
como se hacen las cosas con amor
yo seguiré enamorándome de ti cada vez que te vea
sin querer
y no es que me agote perseguirte con los ojos
pero ya he encontrado lo que buscaba
la casualidad
no soy no
de los que maldicen su suerte
seguiré enamorándome de ti
no es que solo me interesen las chicas hermosas que aman la existencia
solo espero que no sea una máscara
de tu esencia
la esencia no se puede enmascarar
pienso
y antes de acabar este poema
pues la esencia es lo único invisible
así que sí
me he enamorado a simple vista
del misterio
y me pregunto que de qué me he enamorado
y percibo que trato como objeto
no de mis deseos
sino de la voluntad de llegar al fondo del asunto
y no espero no
serendipias
tan solo nombrar lo que sentí en el eco de
la memoria de
la experiencia de
la hora de
la estrechez de los tiempos
y no es que quiera ponerle nombre al amor
al mío
al tuyo
al que aparece y desaparece por completo
sin medias tintas
y me digo que a veces sí
sale forzada
la comprensión
pero es lógico
cuando bates la puerta
se cierra tanto por dentro
como por fuera
me enamoré de algo que no sé nombrar
me ilusioné con algo que no me enamora
porque la ilusión no enamora
sino que nada lo hace
no puedo enamorarme de la nada
pero puedo enamorarme del todo
de la aceptación y el reconocimiento
quizá
los cimientos más puros de la humanidad
porque reconozco que no se puede cambiar la poesía
al igual que el viento no sopla siempre en la misma dirección
ella
la poesía
cambia sola
y no es amor
así como las nieves perpetuas pueden provocar aludes
y el tiempo es distante y distinto
según el conflictivo transcurrir del pensamiento
y la poesía está y ocupa el amor
lo decora
con imágenes y figuras
repito
me enamoré de algo que no sé cómo nombrar
me fasciné con ella
o me fascinó
o nos fascinamos mutuamente
o simplemente se enamoró de mí a propósito
caben tantas posibilidades dentro de una mirada
y así como un vaso de porcelana
cae y se rompe en pedazos
eso es este poema
querer abarcar la fragilidad de los sentidos
cuando me digo que no es mío este sentimiento
siento que me traiciono y me congratulo al mismo tiempo
otro sentimiento
fruto de la poesía
porque la poesía es eso
vivir en un verso lo que muere por la mirada