Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la playa están guardados
los tesoros de tus pies.
Los tesoros de tus manos
en mis palmas los guardé
Los tesoros de tus labios
en mi boca se escondieron
y los celo -besos sabios-
como dones de labriego.
Los tesoros de tus ojos
en mi piel hicieron nido
y por eso nunca lloro
pues no estoy nunca afligido.
Los tesoros de tu cielo
hicieron nido en mi alma
y por ellos me desvelo
soy risueño y tengo calma.
los tesoros de tus pies.
Los tesoros de tus manos
en mis palmas los guardé
Los tesoros de tus labios
en mi boca se escondieron
y los celo -besos sabios-
como dones de labriego.
Los tesoros de tus ojos
en mi piel hicieron nido
y por eso nunca lloro
pues no estoy nunca afligido.
Los tesoros de tu cielo
hicieron nido en mi alma
y por ellos me desvelo
soy risueño y tengo calma.
Última edición: