marquelo
Negrito villero
Testamento Apócrifo
A quien le importe.
A quienes hayan blasfemado a Dios por la impotencia de ser humanos.
A quienes hayan hecho una mortaja del mar para secar los sudores de su frente.
A los de ojos tristes que embarcaron sus gritos de vela,
rompiendo molinos de viento para ver desnuda al alba.
A los escapistas del cuerpo que auxilian a la verdad ahogada en los pantanos.
Al tiempo que no controla el fin de las hormigas.
A todos ellos
a los rezagados que saltan de palabra en palabra
escapando de la última tos del mundo que yace en un pantano.
A quien le importe.
Desnudar al fuego de su ceniza
esperando que te acepte la noche como una estrella en su cóncavo espejo
dejo rojo poema, verde poema, azul poema
También dejo una hoja velada al viento sudada de sangre...
A quien le importe.
A los paladines del espíritu
que estiran al bien contra un árbol vendando al mundo de su agonía
A los que abandonaron los rascacielos para construir una aldea de besos
A los que taparon el hueco de las heridas con una flor
A los que siniestraron el orden metálico de los banqueros
A todos ellos
dejo mis sueños encharcados en la sangre del toro
dejo otras variantes de tiempo que juegan con los pasos
dejo rojo poema, verde poema, azul poema.
A quien le importe.
A los animales que buscan el fin de las hormigas
A las casas que escuchan los lamentos de los ahorcados
A las piedras que visten a los ríos con la dureza de sus sonrisas
A los mares que ven el paso del vagabundo con delirio de dios
A todos ellos
dejo mi silencio ventilando un pétalo marchito
dejo miles de palabras empeñadas al viento en su profundo abismo
dejo mi sueños pegados en la pared de mi oído de caracol
dejo rojo poema, verde poema, azul poema
Ahora mi maxilar se ha callado
no molerá más ni la luna, ni la carne ni los huesos
ni pintará más mi alma con colores los poemas.
Antes que pase eso
A quien le importe
dejo
rojo poema, verde poema, azul poema...
A quien le importe.
A quienes hayan blasfemado a Dios por la impotencia de ser humanos.
A quienes hayan hecho una mortaja del mar para secar los sudores de su frente.
A los de ojos tristes que embarcaron sus gritos de vela,
rompiendo molinos de viento para ver desnuda al alba.
A los escapistas del cuerpo que auxilian a la verdad ahogada en los pantanos.
Al tiempo que no controla el fin de las hormigas.
A todos ellos
a los rezagados que saltan de palabra en palabra
escapando de la última tos del mundo que yace en un pantano.
A quien le importe.
Desnudar al fuego de su ceniza
esperando que te acepte la noche como una estrella en su cóncavo espejo
dejo rojo poema, verde poema, azul poema
También dejo una hoja velada al viento sudada de sangre...
A quien le importe.
A los paladines del espíritu
que estiran al bien contra un árbol vendando al mundo de su agonía
A los que abandonaron los rascacielos para construir una aldea de besos
A los que taparon el hueco de las heridas con una flor
A los que siniestraron el orden metálico de los banqueros
A todos ellos
dejo mis sueños encharcados en la sangre del toro
dejo otras variantes de tiempo que juegan con los pasos
dejo rojo poema, verde poema, azul poema.
A quien le importe.
A los animales que buscan el fin de las hormigas
A las casas que escuchan los lamentos de los ahorcados
A las piedras que visten a los ríos con la dureza de sus sonrisas
A los mares que ven el paso del vagabundo con delirio de dios
A todos ellos
dejo mi silencio ventilando un pétalo marchito
dejo miles de palabras empeñadas al viento en su profundo abismo
dejo mi sueños pegados en la pared de mi oído de caracol
dejo rojo poema, verde poema, azul poema
Ahora mi maxilar se ha callado
no molerá más ni la luna, ni la carne ni los huesos
ni pintará más mi alma con colores los poemas.
Antes que pase eso
A quien le importe
dejo
rojo poema, verde poema, azul poema...
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