walter manuel
Poeta recién llegado
pero sí...
la historia termina
con la maleta a cuestas
y el horizonte descalzo
mendigos de una boca
aprendices de jamás
se me antoja
otra guerra santa en los labios,
otra vena descansada
y una espera de guitarra
¿cómo puedo imaginarte
ahuyentar mi nombre
y dejarlo a la deriva?
¿cómo socavar el espejo
sin dolores desde el vientre?
yo me acuesto
a mi lado se acuesta tu silencio,
que me arrulla y me sostiene
mientras la madrugada sigue en su quejido
la historia termina
con la maleta a cuestas
y el horizonte descalzo
mendigos de una boca
aprendices de jamás
se me antoja
otra guerra santa en los labios,
otra vena descansada
y una espera de guitarra
¿cómo puedo imaginarte
ahuyentar mi nombre
y dejarlo a la deriva?
¿cómo socavar el espejo
sin dolores desde el vientre?
yo me acuesto
a mi lado se acuesta tu silencio,
que me arrulla y me sostiene
mientras la madrugada sigue en su quejido