Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
The ghost of you
Andrés Amendizabal
Aun ronda,
extenuando cadenas en gritos
por las paredes de mi cabeza,
en los desiertos de mi piel,
en mis oídos.
Se aparece en cada puerta
de mi humilde casa,
no muere, no está muerta;
aun aprisiona mi espalda.
Toma forma etérea
en el humo blanco del alcohol
que sigo bebiendo y que bebí;
hace eco contando al silencio
las penas,
los delirios de un desamor,
el fantasma de ti.
Aun me toma de los brazos
encadenándome, me besa
cuando lloro y grito,
cuando la maldigo, la maldigo a ella,
porque me hizo infeliz;
aun el maldito viento te nombra
en un suspiro,
aun cuando ya no quiero saber de ti.
Se oyen sus pasos,
sus risas, sus reproches
que recaen en cada noche
sobre mí.
Aun escucho sus asonantes
voces que respiran,
aun ronda en lecho de mi vida,
el fantasma de ti.
Y te nombro fantasma de mi vida, como maldición para mí Aquellos recuerdos inconcientes que a diario se esparcen en mi mente, eyaculando ideas absurdas de cómo seria si un día te conociese la muerte *
* El chalet de un jorobado
Ricardo Nezahualcoyotl © Derechos Reservados 2004
Andrés Amendizabal
Aun ronda,
extenuando cadenas en gritos
por las paredes de mi cabeza,
en los desiertos de mi piel,
en mis oídos.
Se aparece en cada puerta
de mi humilde casa,
no muere, no está muerta;
aun aprisiona mi espalda.
Toma forma etérea
en el humo blanco del alcohol
que sigo bebiendo y que bebí;
hace eco contando al silencio
las penas,
los delirios de un desamor,
el fantasma de ti.
Aun me toma de los brazos
encadenándome, me besa
cuando lloro y grito,
cuando la maldigo, la maldigo a ella,
porque me hizo infeliz;
aun el maldito viento te nombra
en un suspiro,
aun cuando ya no quiero saber de ti.
Se oyen sus pasos,
sus risas, sus reproches
que recaen en cada noche
sobre mí.
Aun escucho sus asonantes
voces que respiran,
aun ronda en lecho de mi vida,
el fantasma de ti.
Y te nombro fantasma de mi vida, como maldición para mí Aquellos recuerdos inconcientes que a diario se esparcen en mi mente, eyaculando ideas absurdas de cómo seria si un día te conociese la muerte *
* El chalet de un jorobado
Ricardo Nezahualcoyotl © Derechos Reservados 2004
::
::