Uno llega hasta donde humildemente puede.
Supongo que hay de todo, en la viña del Señor.
Y no por mucho madrugar, amanece más temprano.
Y sin embargo, cuando el río suena, agua lleva.
Aproximémonos al río; quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
<< ¡ Tienes una mosca en la cara ! >>
··· Menudos modales tiene usted. ···
Y hablo en clave, porque no sé código Morse.
Ahora bien, algunas pistas estoy dando...
¡ Adivina, adivinanza !
··· Si miras a esa estrella, verás en ella, los doce signos zodiacales. ···
\__/ Dios mío de mi vida, ya empezamos... \__/
Que no hay Nada que objetar, pero sí, de Todo, como en botica.
¡ Para chuparse los dedos está el buffet libre !
Y claro, en un hotel de cuatro estrellas, ¿ Qué más se puede pedir ?
Necesita mejorar, en esto y en aquello. Falta dinamismo, en el personal del hotel.
Se quejan porque perciben un salario escaso. Aparte, su rutina diaria no es innovadora, y aún así, sonríen.
Pues se están ganando honradamente, el jornal.
---> Tú eres el científico más lógico. <---
|--| Gracias, neuróloga. Sin ti, no hubiera sido posible, este abrazo. |--|
¡ Simpatía !
En efecto, ser fulano o ser fulana... Depende de pasar a la otra orilla, de ese magno río, que agua lleva. O no pasar.
De todos modos, hubo un comienzo paulatino, heredado del último final.
O mejor dicho: De un final feliz que se tradujo en renovación.
Con lo cuál, podría decirse que la Nada sigue siendo igual al Todo, como en el rollo de celuloide.
Vivimos dentro de una película de cine. Y salir de cada fotograma, exige mucha abstracción.
Y entonces, salimos del Universo en el cuál, fuimos concebidos.
Pero sólo, mediante visualización del susodicho rollo de celuloide.
Y ¿ Qué nos encontramos ?
<< Ellos. >>
O sea, solíamos ser << nosotros >>, pero empezamos a ser << ellos >>. A cámara lenta...
A base de conocer la vasta extensión de cada instante.
Y en un Momento...
Caben muchas miradas.
Sin embargo, pasar a ser << ellos >>, implica un nuevo paradigma que es difícil de digerir, para el resto de la población. Aunque tal vez, en dos o tres siglos, muchos, poco a poco, se vayan poniendo al día, en lo tocante al fascinante mundo del Tiempo.