marquelo
Negrito villero
Tu cuerpo tiene la timidez de un botón de rosa,
sólo los brazos extendidos atraen la lluvia;
piedrecilla sin ersionar,
desnudez abierta solo al paseo
ecuménico de los peces.
Erotismo de nido y lujuria marina que todo ahoga,
barcazas tripulados por sexos a la deriva
abismos de miel orgásmica
y nombres decretados solo a la guardiania
secreta de la noche cero.
Los cuerpos se erotizan en la
última palabra impregnada de saliva
en este hervidero tu cuerpo es como un pan;
siglos echados a tu cama para que el sexo se expanda como el laberinto
ordenado de los astros.
Lenguas en jubileo
y lenguas aproximándose al destino certero de las flechas.
Tomo tu cintura como a un nido de esperanza que gotea
y el orgasmo se inhala tras las puertas...
sólo los brazos extendidos atraen la lluvia;
piedrecilla sin ersionar,
desnudez abierta solo al paseo
ecuménico de los peces.
Erotismo de nido y lujuria marina que todo ahoga,
barcazas tripulados por sexos a la deriva
abismos de miel orgásmica
y nombres decretados solo a la guardiania
secreta de la noche cero.
Los cuerpos se erotizan en la
última palabra impregnada de saliva
en este hervidero tu cuerpo es como un pan;
siglos echados a tu cama para que el sexo se expanda como el laberinto
ordenado de los astros.
Lenguas en jubileo
y lenguas aproximándose al destino certero de las flechas.
Tomo tu cintura como a un nido de esperanza que gotea
y el orgasmo se inhala tras las puertas...
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