El trànsito de los peatones
ajenos a mi ojo puesto,
por todo lo que vi y vea
el tiempo golpea intratable.
Abierto como si un caqui
al fin de su pendular vida
mostrase los intestinos,
el tiempo me despedaza
y esparzo trozos del alma
que ahondan lo que ahora escribo.
Observo una foto suya
con gesto de puchero, tierno.
El niño que ya no es niño.
el tiempo que ya no es tiempo.
Y ahora, preciso al instante
de retirar mi mirada
del rostro de aquel presente,
el tiempo golpea intratable.
Los peatones transitan ajenos.
ajenos a mi ojo puesto,
por todo lo que vi y vea
el tiempo golpea intratable.
Abierto como si un caqui
al fin de su pendular vida
mostrase los intestinos,
el tiempo me despedaza
y esparzo trozos del alma
que ahondan lo que ahora escribo.
Observo una foto suya
con gesto de puchero, tierno.
El niño que ya no es niño.
el tiempo que ya no es tiempo.
Y ahora, preciso al instante
de retirar mi mirada
del rostro de aquel presente,
el tiempo golpea intratable.
Los peatones transitan ajenos.
Última edición: