Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
TIEMPO
Fuiste,
el crisol de mi esperanza,
la luminosidad, la tarde,
el cielo estaba entreabierto
y mis alas blancas
se desplegaron al viento,
si supiera, ¡ay si supiera!,
esperaría a tu puerta,
hablaría contigo,
te retaría,
tú y yo,
cúerpo a cuerpo,
para morir en tus brazos,
ántes de tiempo;
Nácar me ofreces,
desesperanza tambien,
víves en mí,
en mi alma inquieta,
miras de soslayo el nuevo día,
¿porqué víves en mí,
con esa férrea mirada
enmascarada?.
Autor: Ángel San Isidro
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