joseantonio
Poeta recién llegado
Tuve el tiempo de ver,
el pétalo de una rosa caer,
y en su vaivén en una forma
muy sutil el diáfano aire cortar.
Tuve tiempo de ver,
las gotas de una pequeña cascada caer,
y la erosión en una piedra formar.
Tuve tiempo de ver,
las llamas de un fuego arder,
y el madero de un árbol quemar.
Tuve el tiempo de ver,
el viento del siroco,
y a su paso todo arrasar.
Lo perdí todo, como la rosa pierde
sus pétalos al marchitar, como
la piedra pierde la forma al pasar el
viento y las aguas, como el fuego arrasa
todo en su violento crepitar.
Y al final no tuve tiempo de verte. (Alma)
el pétalo de una rosa caer,
y en su vaivén en una forma
muy sutil el diáfano aire cortar.
Tuve tiempo de ver,
las gotas de una pequeña cascada caer,
y la erosión en una piedra formar.
Tuve tiempo de ver,
las llamas de un fuego arder,
y el madero de un árbol quemar.
Tuve el tiempo de ver,
el viento del siroco,
y a su paso todo arrasar.
Lo perdí todo, como la rosa pierde
sus pétalos al marchitar, como
la piedra pierde la forma al pasar el
viento y las aguas, como el fuego arrasa
todo en su violento crepitar.
Y al final no tuve tiempo de verte. (Alma)