Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Dame un segundo
para completar ese minuto
de nuestras vidas
y darle sentido a la hora,
donde dejé el suspiro de tus ojos.
Dame ese segundo,
donde conjugamos las mentalidades,
porque fundimos los barcos del retorno,
dejando ese camino de estelas,
entre nuestros cuerpos y las ideas
cuando nos abrasábamos,
al hacer las cabriolas.
Dame ese segundo,
como nota de piano,
que toca díscolo
en el alma quejumbrosa del corazón,
como canción nocturna de cigarra.
Solo deseo completar el segundo,
como existencias de estrellas
fantasmas en los minutos galácticos
de mi alma,
no, de tu alma ya mujer.
para completar ese minuto
de nuestras vidas
y darle sentido a la hora,
donde dejé el suspiro de tus ojos.
Dame ese segundo,
donde conjugamos las mentalidades,
porque fundimos los barcos del retorno,
dejando ese camino de estelas,
entre nuestros cuerpos y las ideas
cuando nos abrasábamos,
al hacer las cabriolas.
Dame ese segundo,
como nota de piano,
que toca díscolo
en el alma quejumbrosa del corazón,
como canción nocturna de cigarra.
Solo deseo completar el segundo,
como existencias de estrellas
fantasmas en los minutos galácticos
de mi alma,
no, de tu alma ya mujer.