Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tiempos de añoranza
de la vieja casa.
De la lejana infancia.
Tiempos que viven
en un rincón del alma.
El calor en el balcón
cuando el verano llegaba.
El bullicio de la chavalería
que jugaba en la plaza.
El aroma de mi madre
cuando a mi lado pasaba;
cuando se paraba junto a mí
y sus brazos me abrazaban.
Sonidos de risas, de cantos
que por el patio se escuchaban.
Llamadas a los críos
que subiesen pronto a casa.
Escalera que bajar a saltos
con voces, carreras, carcajadas.
Sí, tiempos de añoranza,
perdidos a lo lejos,
que me llenan de nostalgia.
de la vieja casa.
De la lejana infancia.
Tiempos que viven
en un rincón del alma.
El calor en el balcón
cuando el verano llegaba.
El bullicio de la chavalería
que jugaba en la plaza.
El aroma de mi madre
cuando a mi lado pasaba;
cuando se paraba junto a mí
y sus brazos me abrazaban.
Sonidos de risas, de cantos
que por el patio se escuchaban.
Llamadas a los críos
que subiesen pronto a casa.
Escalera que bajar a saltos
con voces, carreras, carcajadas.
Sí, tiempos de añoranza,
perdidos a lo lejos,
que me llenan de nostalgia.