Omnis
Poeta fiel al portal
I
Atisbaba una vez tu mirada
y así hombre yo fui de tu nombre,
donde caminé muy conforme
escuchando tu risa entrecortada.
II
Amarillas las tiernas margaritas
brotaban ricas en tus mejillas,
hilaban palabras entre tus cabelleras
recortadas, afinadas y bonitas.
III
Cabellos negros de riso y noche
como aurora boreal entre sábanas,
ahí perezco entre sueños de labios
con un regalo, mi corazón de broche.
IV
Mis labios resecos y los tuyos que se alejan,
inútil niegan la verdad de mi deseo
en el viento arrasador de esta helada,
en la bella estupidez perpleja.
V
Dame un respiro en tu sosiego
de mi soledad mórbida perfilada,
tu abrazo de vicio y silencio
es la inmensidad de lo que quiero.
VI
Ahora creo en la tonta magia,
en todo lo que venga después de ti,
sabia tu boca de esta vida
será maestra en mis tiempos de gracia.