Hay un tiempo de recogida
y compañía,
de caminar,
de luz,
de atrapar el cielo en un instante.
Hay un tiempo de amistad,
de explosión y de locura,
de comunicar,
de ser,
donde en cada búsqueda
se da un reencuentro.
Hay un tiempo original
que no se parece a ningún otro,
impulso de saltar y alcanzar una cereza,
de luces que indican el camino,
de entrega,
de confesión...
Hay un tiempo de poder,
de hacer,
de sonrisa y canto,
de música y viento,
de batir de alas...
Hay un tiempo de cumbres y retos,
de colofones y misterios,
hay un tiempo de
frutos,
de amor.