Ictiandro
Poeta adicto al portal
Oculta tu mirada
de la tristeza regalada
una señal fue el párpado
sesgando la madrugada
con sonrisas a medias
y sueños de latidos ausentes.
Respirar hidrógeno,
desechar el oxígeno
de tus labios un milagro.
Es el día del granizo
golpeando ventanas
de cristales rotos,
la agonía de un destino
llevándonos a la apatía
de nuestras almohadas
conquistando el silencio.
Queda un rastro de sombra
languideciendo en la distancia,
recordar el rocío que grita,
la piel vibrando de caricias,
y entre las manos se diluye
la sal de tiempos sin memoria,
imágenes de risas ajenas,
alegría artificial de tardes
sin nombres y apellidos.
de la tristeza regalada
una señal fue el párpado
sesgando la madrugada
con sonrisas a medias
y sueños de latidos ausentes.
Respirar hidrógeno,
desechar el oxígeno
de tus labios un milagro.
Es el día del granizo
golpeando ventanas
de cristales rotos,
la agonía de un destino
llevándonos a la apatía
de nuestras almohadas
conquistando el silencio.
Queda un rastro de sombra
languideciendo en la distancia,
recordar el rocío que grita,
la piel vibrando de caricias,
y entre las manos se diluye
la sal de tiempos sin memoria,
imágenes de risas ajenas,
alegría artificial de tardes
sin nombres y apellidos.