El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Dame una mano,
dame un golpe:
envión o trompada
Una razón para seguir adelante.
No indiferencia.
Si estoy equivocado,
que no te tiemble la mano:
deténme.
Mírame a los ojos,
No pueden humillar,
también lloraron.
No están huecos.
En los huecos se forman los charcos,
los mares
los lagos.
Son opacos,
uno suele saltarlos,
bordearlos,
ponerse a pensar en la orilla.
Yo vengo convencido,
como una ola.
Acariciándote como viento.
De tu humanidad de redondeados bordes,
mujer,
dame cualquier cosa menos la espalda esta noche,
que me voy quedando sin chances.
Sin razones.
Sólo.
dame un golpe:
envión o trompada
Una razón para seguir adelante.
No indiferencia.
Si estoy equivocado,
que no te tiemble la mano:
deténme.
Mírame a los ojos,
No pueden humillar,
también lloraron.
No están huecos.
En los huecos se forman los charcos,
los mares
los lagos.
Son opacos,
uno suele saltarlos,
bordearlos,
ponerse a pensar en la orilla.
Yo vengo convencido,
como una ola.
Acariciándote como viento.
De tu humanidad de redondeados bordes,
mujer,
dame cualquier cosa menos la espalda esta noche,
que me voy quedando sin chances.
Sin razones.
Sólo.