Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Algo se mueve
al interior de esta copa,
son los latidos del viento
que jamás se fue,
este fuego tímido y triste
esta laguna sin frente ni principio
estos escasos rayos de sol
sobre la piel lacrada,
esta nave gris
de los cimientos,
esta ira que se comprime
en las caderas,
en labios que
cada mañana
se despiden,
cuántas sábanas de sal
recorreremos,
cuántas
en esta cápsula de amor
que se ha transformado en silencio,
algo se mueve
al interior de la copa rota
los rojos cristales del alma
las llanuras de tus hombros
el cielo exquisito
que acaba en tus ojos.
Este refugio que se me ha escondido
tiene tu olor impreso.
al interior de esta copa,
son los latidos del viento
que jamás se fue,
este fuego tímido y triste
esta laguna sin frente ni principio
estos escasos rayos de sol
sobre la piel lacrada,
esta nave gris
de los cimientos,
esta ira que se comprime
en las caderas,
en labios que
cada mañana
se despiden,
cuántas sábanas de sal
recorreremos,
cuántas
en esta cápsula de amor
que se ha transformado en silencio,
algo se mueve
al interior de la copa rota
los rojos cristales del alma
las llanuras de tus hombros
el cielo exquisito
que acaba en tus ojos.
Este refugio que se me ha escondido
tiene tu olor impreso.
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