Lope
Poeta adicto al portal
Me enamoré con tan sólo contemplarte,
es que eres una perfecta obra de arte.
Me enamoré en cuanto te vi,
no supe ni cómo, ni cuándo pero lo sentí.
Tienes ese no sé qué,
que, qué se yo.
Ese destello
en el cuello,
que me enamoró.
Puedo recordar los dedos del viento entre tu pelo
y tu rostro en las nubes sobre el cielo.
Desde que tuve el placer de verte,
quise besarte hasta dejarte inerte.
Pero cómo no pensarte si eres tan hermosa
y mi corazón sólo quería conquistarte.
Sin conocerte me lanzaría al vacío,
sin paracaídas.
Pero es que tienes algo que mi mente vio ahí
y desde entonces formas parte de mi vida.
No importó nada desde que cruzamos miradas,
no importó la lejanía del próximo día.
Sólo pensaba en que más me enamorabas
y yo intentando envolverte de alegrías.
Pero nos dieron las cinco de la madrugada,
entonces tuve que irme sin decir más nada.
Me quedé con el te amo en la boca
y con mis neuronas vueltas locas.
Desde entonces pasan los segundos que son días,
las noches se esfuman cómo el humo.
De vez en cuando rozo la nostalgia,
pero sé que estás ahí como por arte de magia.
Te siento y deseo que pase ya esta semana,
para poder despertar contigo cada mañana.
Besar tus mejillas como si no hubiese más segundos,
porque tú eres lo que más deseo y amo de este mundo.
Nuestro tiempo es relativo,
pasan los días que son segundos,
pasan las semanas que son años.
Nuestro amor me mantiene activo,
porque lo siento desde lo más profundo
y sé que jamás te haría daño.
Nunca pensé en enamorarme de una completa desconocida,
pero me enamoré y ahora se ha vuelto mi vida entera.
Ella es una mujer perfecta perdida en este mundo de cera
que no encontraba la entrada y ahora buscamos los dos la salida.
Esta mujer dueña de mis desquicios,
esta persona que se ha vuelto mi vicio.
Eres tú, amada mía, amor mío
Arcelia, te amo desde que mi corazón te vio.
es que eres una perfecta obra de arte.
Me enamoré en cuanto te vi,
no supe ni cómo, ni cuándo pero lo sentí.
Tienes ese no sé qué,
que, qué se yo.
Ese destello
en el cuello,
que me enamoró.
Puedo recordar los dedos del viento entre tu pelo
y tu rostro en las nubes sobre el cielo.
Desde que tuve el placer de verte,
quise besarte hasta dejarte inerte.
Pero cómo no pensarte si eres tan hermosa
y mi corazón sólo quería conquistarte.
Sin conocerte me lanzaría al vacío,
sin paracaídas.
Pero es que tienes algo que mi mente vio ahí
y desde entonces formas parte de mi vida.
No importó nada desde que cruzamos miradas,
no importó la lejanía del próximo día.
Sólo pensaba en que más me enamorabas
y yo intentando envolverte de alegrías.
Pero nos dieron las cinco de la madrugada,
entonces tuve que irme sin decir más nada.
Me quedé con el te amo en la boca
y con mis neuronas vueltas locas.
Desde entonces pasan los segundos que son días,
las noches se esfuman cómo el humo.
De vez en cuando rozo la nostalgia,
pero sé que estás ahí como por arte de magia.
Te siento y deseo que pase ya esta semana,
para poder despertar contigo cada mañana.
Besar tus mejillas como si no hubiese más segundos,
porque tú eres lo que más deseo y amo de este mundo.
Nuestro tiempo es relativo,
pasan los días que son segundos,
pasan las semanas que son años.
Nuestro amor me mantiene activo,
porque lo siento desde lo más profundo
y sé que jamás te haría daño.
Nunca pensé en enamorarme de una completa desconocida,
pero me enamoré y ahora se ha vuelto mi vida entera.
Ella es una mujer perfecta perdida en este mundo de cera
que no encontraba la entrada y ahora buscamos los dos la salida.
Esta mujer dueña de mis desquicios,
esta persona que se ha vuelto mi vicio.
Eres tú, amada mía, amor mío
Arcelia, te amo desde que mi corazón te vio.