el_poema_eres_tu
Poeta adicto al portal
Tienes mi puerta abierta.
Ven,
que te espera el alma mía,
ven,
que ya necesito de tu aire,
ven,
que el camino se hace angosto y ya no puedo más.
Pregunte,
no respondí,
escuche,
supusimos,
pero este hombre aun te ama,
pero este hombre aun te espera.
Somos aire,
lo sé,
y tú ahí
y yo acá,
no bebamos,
quiero estar conciente,
para cuando llegue el momento,
de mirarnos.
Eres niña,
una infanta,
una frágil y bella muñeca
de porcelana,
soy tu ángel,
fui tu amor,
hoy me quedan alas,
para volar hasta tu corazón.
Las utilizo de vez en cuando,
pero masoquista si que lo soy,
para llegar hasta tus labios
y no poderlos tocar.
Somos tierra,
somos mar,
somos cielo,
soy amar.
Soy príncipe,
rey,
y esclavo a la vez.
Soy espía,
soy lucifer,
soy negro,
soy oscuridad,
de todo esto lo que se rescata
es mi forma de amar.
Soy tormenta,
soy huracán,
soy infierno,
pero de todas formas,
amar es mi privilegio.
Tengo fuerzas,
y músculos que empujan a este ángel,
que se entrometió con tus ojos,
y tu encanto no pudo detener.
Tengo fe,
mi felicidad es hoy un pasaje,
hacia el cielo de la fantasía,
hacia una realidad que tiene salida.
Miremos juntos el futuro,
sentados en la cima del horizonte,
tengámonos de la mano,
así unidos lucharemos,
y todo esto tendrá sentido.
Salgamos por la ventana,
escapemos del destino,
dejemos a los superfluos,
y banales de este mundo tan finito,
no nos engañemos,
que una vida más no se si podré esperar,
mi alma vuela, buscándote de acá para allá,
y no te encuentra,
y no sé si sabe esperar.
Ven,
que mi alma te quiere hablar,
quiere contarte,
todo lo que en él inspiraste,
poesías y canciones
quiere hacerte escuchar,
dale una oportunidad,
a este, nuestro amor,
que somos... tú y yo.
24-09-2008
Ven,
que te espera el alma mía,
ven,
que ya necesito de tu aire,
ven,
que el camino se hace angosto y ya no puedo más.
Pregunte,
no respondí,
escuche,
supusimos,
pero este hombre aun te ama,
pero este hombre aun te espera.
Somos aire,
lo sé,
y tú ahí
y yo acá,
no bebamos,
quiero estar conciente,
para cuando llegue el momento,
de mirarnos.
Eres niña,
una infanta,
una frágil y bella muñeca
de porcelana,
soy tu ángel,
fui tu amor,
hoy me quedan alas,
para volar hasta tu corazón.
Las utilizo de vez en cuando,
pero masoquista si que lo soy,
para llegar hasta tus labios
y no poderlos tocar.
Somos tierra,
somos mar,
somos cielo,
soy amar.
Soy príncipe,
rey,
y esclavo a la vez.
Soy espía,
soy lucifer,
soy negro,
soy oscuridad,
de todo esto lo que se rescata
es mi forma de amar.
Soy tormenta,
soy huracán,
soy infierno,
pero de todas formas,
amar es mi privilegio.
Tengo fuerzas,
y músculos que empujan a este ángel,
que se entrometió con tus ojos,
y tu encanto no pudo detener.
Tengo fe,
mi felicidad es hoy un pasaje,
hacia el cielo de la fantasía,
hacia una realidad que tiene salida.
Miremos juntos el futuro,
sentados en la cima del horizonte,
tengámonos de la mano,
así unidos lucharemos,
y todo esto tendrá sentido.
Salgamos por la ventana,
escapemos del destino,
dejemos a los superfluos,
y banales de este mundo tan finito,
no nos engañemos,
que una vida más no se si podré esperar,
mi alma vuela, buscándote de acá para allá,
y no te encuentra,
y no sé si sabe esperar.
Ven,
que mi alma te quiere hablar,
quiere contarte,
todo lo que en él inspiraste,
poesías y canciones
quiere hacerte escuchar,
dale una oportunidad,
a este, nuestro amor,
que somos... tú y yo.
24-09-2008