Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy a hacer que te internes en mi mundo de oscuridad.
Allí, donde habita tanto llanto y desesperación
y la sombras que caminan sin gente viene sin parar para esperar
una respuesta vieja a la caída de la vida.
Voy a hacer que conozcas un lado oscuro de la luz
en donde el amor ha dejado de ser rojo para ser completamente negro,
pero negro destino. Negro infinito.
Haré que desees salirte de mi imagen y de mis cadenas,
que sientas lo pesadas que son para poder apresarte a mi lado para siempre
y entonces, como un hasta el vientre, quieras retirar tu mirada
de lo que el amor puede y solo puede.
Moveré las piedras viciadas que hay en el camino
solo para que los escorpiones negros
se vuelvan soberanos en usar la ponzoña
y destilen veneno de amor terco y demasiado nebuloso
como para poder sobrevivir de muertes y amores.
Hay demasiada desesperación y tinieblas,
ven a mí, ahora, y comparte en mi ser
lo peligroso que puede ser amar
a quien surca las venas
de una calavera
tiernamente muerta.
Allí, donde habita tanto llanto y desesperación
y la sombras que caminan sin gente viene sin parar para esperar
una respuesta vieja a la caída de la vida.
Voy a hacer que conozcas un lado oscuro de la luz
en donde el amor ha dejado de ser rojo para ser completamente negro,
pero negro destino. Negro infinito.
Haré que desees salirte de mi imagen y de mis cadenas,
que sientas lo pesadas que son para poder apresarte a mi lado para siempre
y entonces, como un hasta el vientre, quieras retirar tu mirada
de lo que el amor puede y solo puede.
Moveré las piedras viciadas que hay en el camino
solo para que los escorpiones negros
se vuelvan soberanos en usar la ponzoña
y destilen veneno de amor terco y demasiado nebuloso
como para poder sobrevivir de muertes y amores.
Hay demasiada desesperación y tinieblas,
ven a mí, ahora, y comparte en mi ser
lo peligroso que puede ser amar
a quien surca las venas
de una calavera
tiernamente muerta.