Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Por aquí se acercaron las tiernas hojas de otoño
-frescas y pálidas hojas moribundas-
aprendiendo a volar con este viento casi húmedo
que no aprende todavía
a simular el olor sereno y volátil
de la nostalgia añeja del otoño.
Tu recuerdo es así:
Hoja pesada,
coloreada de savia aún reciente,
que este viento fugaz no la extravía
por los caminos siempre extraños
donde las hojas mueren.
Mis pies perdidos en vagancias marchitas
resucitan en ti
en la brevedad del minuto inmediato
al destello del romance
consumido en mis ojos y en los tuyos.
Manjar de cuerpos y palabras
Inspirando al ritmo empalagoso
que arrulla a los te quiero
y envuelve a los te adoro,
mientras el viento se seca y madura
para volvernos polvo
sobre cualquier acera distraída.
-frescas y pálidas hojas moribundas-
aprendiendo a volar con este viento casi húmedo
que no aprende todavía
a simular el olor sereno y volátil
de la nostalgia añeja del otoño.
Tu recuerdo es así:
Hoja pesada,
coloreada de savia aún reciente,
que este viento fugaz no la extravía
por los caminos siempre extraños
donde las hojas mueren.
Mis pies perdidos en vagancias marchitas
resucitan en ti
en la brevedad del minuto inmediato
al destello del romance
consumido en mis ojos y en los tuyos.
Manjar de cuerpos y palabras
Inspirando al ritmo empalagoso
que arrulla a los te quiero
y envuelve a los te adoro,
mientras el viento se seca y madura
para volvernos polvo
sobre cualquier acera distraída.
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