nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bajo las sábanas sombrías de la noche
clama herida la tierra,
sus pétalos de acero brillan y se apagan
en últimos suspiros.
Entre mis manos una flor
hija del agua viva,
augusta plegaria con voz de océano,
voz y llanto empapando el alba,
que arrebata al viento su fragante esperanza.
Y duerme el amor, tras la indecisa primavera
encadenando las gotas que amamantan los trigos,
los cielos se dividen en fragmentos sin luz
poblando de harapos un telar interrumpido.
Tierra herida de alma quebrada,
que desnuda y arañada
aún arrastras tu grandeza,
gotas de agua viva te ofrendamos
sobre las altas cordilleras de tu pecho,
reafirmando el germen puro
de nuestra propia primavera.
NUNA.
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