Ricardo Mateo
Poeta recién llegado
No hay dolor que no florezca,
No hay pasión que no se duela,
No hay flor que no apasione,
No existe el vigor sin vela.
Si me fui cuando solo era un puñado de arena,
Y convertí al volver los granos en barreras,
¿Por qué será que aun me persigue la pena?,
Ansió tener un eslabón de tus cadenas.
Ligado a ser parte del roció mañanero,
Corazón idealista en coraza de acero,
Obviando el honor de ser el primero,
Deseo volar como hojas de enero.
La verdad,
dama sublime vestida de angustia,
Rosa entre espinas,
sueños de glorias mustias.
Tiempo, pastor de emociones pasadas,
Viudo del dolores añejos,
Mi llanto a la paz razonada,
Será la guía de deseos complejos.
Muerto en vida, y vivo en la nada,
Esperando del miedo valentía,
Viendo como la arena se esparce,
Sobre tierra abocada a sequias.
No hay pasión que no se duela,
No hay flor que no apasione,
No existe el vigor sin vela.
Si me fui cuando solo era un puñado de arena,
Y convertí al volver los granos en barreras,
¿Por qué será que aun me persigue la pena?,
Ansió tener un eslabón de tus cadenas.
Ligado a ser parte del roció mañanero,
Corazón idealista en coraza de acero,
Obviando el honor de ser el primero,
Deseo volar como hojas de enero.
La verdad,
dama sublime vestida de angustia,
Rosa entre espinas,
sueños de glorias mustias.
Tiempo, pastor de emociones pasadas,
Viudo del dolores añejos,
Mi llanto a la paz razonada,
Será la guía de deseos complejos.
Muerto en vida, y vivo en la nada,
Esperando del miedo valentía,
Viendo como la arena se esparce,
Sobre tierra abocada a sequias.