quillo
Poeta recién llegado
Las campanas vuelven a resonar
aúllan tú salino nombre
trenzan en su estrecha pista de baile
La arena transita las calles
gateando
en busca del hedor de su madre
El levante silva la cantinela escogida
la de la última pantomima
la de la última noche
El poeta que te escribe el verso
el comparsista que desgarra su gollete
y se queda sin aliento tras la copla
Catalina piconera te aguarda a los pies del
horizonte más adyacente
Mientras lorenzo dora tú organismo
y lo concibe más pulcro si cabe
Desde las aguas un marinero observa
su barquilla
agasaja suavemente tus añiles y frescas
mejillas
solloza el atroz ocaso
lamenta cada noche la desbandada
Desde las azoteas se puede comprender tú
gloria
percibir el porqué de mis letras
la sinrazón de tus amantes y
el enloquecimiento de la muchedumbre
Las maravillas de tú feudo
las cienagas que disponen a cada
centimetro de tú cuerpo
aúllan tú salino nombre
trenzan en su estrecha pista de baile
La arena transita las calles
gateando
en busca del hedor de su madre
El levante silva la cantinela escogida
la de la última pantomima
la de la última noche
El poeta que te escribe el verso
el comparsista que desgarra su gollete
y se queda sin aliento tras la copla
Catalina piconera te aguarda a los pies del
horizonte más adyacente
Mientras lorenzo dora tú organismo
y lo concibe más pulcro si cabe
Desde las aguas un marinero observa
su barquilla
agasaja suavemente tus añiles y frescas
mejillas
solloza el atroz ocaso
lamenta cada noche la desbandada
Desde las azoteas se puede comprender tú
gloria
percibir el porqué de mis letras
la sinrazón de tus amantes y
el enloquecimiento de la muchedumbre
Las maravillas de tú feudo
las cienagas que disponen a cada
centimetro de tú cuerpo