Fedora Luckert
Poeta fiel al portal
Caminos estériles,
árboles polvorientos,
cientos de hojas,
secas ya,
marchitas,
cayendo una tras otra
cual suicidio colectivo.
Camino cabizbaja
con los ojos abstraídos,
sin levantar la mirada,
distraída en la soporífera
melancolía de la tarde,
sol violento
azotando mi espalda.
Agitándose,
mil demonios en mi averno,
sonrisas luminosas
en el interior de sus pupilas.
No sé que busco
o si lo encuentre,
peso de mis horrores,
!dificultas mi andar!
Creo,
que busco a Dios,
nunca lo encuentro
por los senderos
que frecuento,
ni en las hojas
ni en el viento.
Dentro de mi
íntimo,
personal infierno,
moran herejes dogmas,
perennes sombras,
insurrectas y arrogantes,
burlándose obscenamente
de todas mis creencias.
Este camino polvoriento,
donde mi pulso tiembla,
tiene nombre...
Tiniebla.
árboles polvorientos,
cientos de hojas,
secas ya,
marchitas,
cayendo una tras otra
cual suicidio colectivo.
Camino cabizbaja
con los ojos abstraídos,
sin levantar la mirada,
distraída en la soporífera
melancolía de la tarde,
sol violento
azotando mi espalda.
Agitándose,
mil demonios en mi averno,
sonrisas luminosas
en el interior de sus pupilas.
No sé que busco
o si lo encuentre,
peso de mis horrores,
!dificultas mi andar!
Creo,
que busco a Dios,
nunca lo encuentro
por los senderos
que frecuento,
ni en las hojas
ni en el viento.
Dentro de mi
íntimo,
personal infierno,
moran herejes dogmas,
perennes sombras,
insurrectas y arrogantes,
burlándose obscenamente
de todas mis creencias.
Este camino polvoriento,
donde mi pulso tiembla,
tiene nombre...
Tiniebla.
Última edición:
:: Ahhh Yuriiii...gracias por tu comentario....yo si te dije hoy y muchas veces ::
:: quiero que ya no sea hoy sino mañana jeje...te extraño cara de loco...Beso. Beso... y...