Raamses
Poeta asiduo al portal
Recordé su silueta haciendo sombra a la tuya
los peligros del sol entonces los infectaban
su juego de caricias
y la noche estaba tendida para que soñaras
juntos en sus mañanas.
Su sinceridad jamás te falló
¿cómo podías entonces mirar a los lados?
cada problema fue entonces solucionado
con aquel afecto que no palideció
aún a su pesar era cuestión de tiempo
los abrazos que poco a poco
ya no comprendías.
Y un día él te sintió al otro lado del mar
en tus ojos retratados los horizontes de la distancia
y él nado tan rápido en la profundidad de tu mirada
sólo para encontrarte en su orilla, hacia él tu espalda
con un cielo estrellado no supo sino dibujarte en prosa
hasta que tus pupilas vacilantes volvieran a su sonrisa
corriste hacia su pecho y mentiste: “te amo, no volverá a pasar”
y él como estaba enamorado creyó en esa fantasía.
Los días te embarraron de lo que no podías explicar
comenzaron las lágrimas y las ausencias malditas
quebrando los atardeceres obedeciendo al -te voy a amar-
pero él necesitaba más de lo evidente y lo sabías
más que la gravedad que siempre los ataba
¡qué importaba si el cielo se desteñía
o si los océanos hervían!
su amor te protegería de tus miedos más profundos.
Comenzaron las peleas injustas
con huellas de un secreto detrás
y él quería siempre escuchar
pero tu persona no terminaba de hablar
aún siendo posible mitigar sus angustias
con un roce labial.
En lo extraordinario de tus mejillas
él encontró posada segura
mientras el mundo giraba
el amor era más sólido que la guerra
los dos confiaban en esa esperanza
con un buitre en puerta anunciando revuelta
¿cuáles son los conflictos? ¿necesitas ayuda?
¿ qué clase de confidente él figuraba?
tú lo llamabas de vuelta para volver a respirar
pero era patraña:
Tu color atardecer lo anunciaba ya
era insostenible amar a quien no se sabe amar
abarrotados de miedos y fobias
con tantos años para acertar la fugacidad
y seguir encadenados al piso, causando heridas.
Son de tus heridas en silencio
o en el filo de tu lágrima más alta…
…si tú quieres a esa persona de vuelta
deja de caminar hacia donde no te podrá alcanzar
saboteada por las hadas del sueño
sin descanso de lecciones donadoras de dolor…
…y si tú quieres que vuelva a amar tu voz
deja de pronunciar verdades que no la son.
Era tan fácil permanecer a tu lado
con el mundo a la deriva, sólo ser amado
para enamorarse, el mejor enamorado
el que mejor suena llamando a las puertas de tu corazón
aquel que te retrato, siempre seré yo.
los peligros del sol entonces los infectaban
su juego de caricias
y la noche estaba tendida para que soñaras
juntos en sus mañanas.
Su sinceridad jamás te falló
¿cómo podías entonces mirar a los lados?
cada problema fue entonces solucionado
con aquel afecto que no palideció
aún a su pesar era cuestión de tiempo
los abrazos que poco a poco
ya no comprendías.
Y un día él te sintió al otro lado del mar
en tus ojos retratados los horizontes de la distancia
y él nado tan rápido en la profundidad de tu mirada
sólo para encontrarte en su orilla, hacia él tu espalda
con un cielo estrellado no supo sino dibujarte en prosa
hasta que tus pupilas vacilantes volvieran a su sonrisa
corriste hacia su pecho y mentiste: “te amo, no volverá a pasar”
y él como estaba enamorado creyó en esa fantasía.
Los días te embarraron de lo que no podías explicar
comenzaron las lágrimas y las ausencias malditas
quebrando los atardeceres obedeciendo al -te voy a amar-
pero él necesitaba más de lo evidente y lo sabías
más que la gravedad que siempre los ataba
¡qué importaba si el cielo se desteñía
o si los océanos hervían!
su amor te protegería de tus miedos más profundos.
Comenzaron las peleas injustas
con huellas de un secreto detrás
y él quería siempre escuchar
pero tu persona no terminaba de hablar
aún siendo posible mitigar sus angustias
con un roce labial.
En lo extraordinario de tus mejillas
él encontró posada segura
mientras el mundo giraba
el amor era más sólido que la guerra
los dos confiaban en esa esperanza
con un buitre en puerta anunciando revuelta
¿cuáles son los conflictos? ¿necesitas ayuda?
¿ qué clase de confidente él figuraba?
tú lo llamabas de vuelta para volver a respirar
pero era patraña:
Tu color atardecer lo anunciaba ya
era insostenible amar a quien no se sabe amar
abarrotados de miedos y fobias
con tantos años para acertar la fugacidad
y seguir encadenados al piso, causando heridas.
Son de tus heridas en silencio
o en el filo de tu lágrima más alta…
…si tú quieres a esa persona de vuelta
deja de caminar hacia donde no te podrá alcanzar
saboteada por las hadas del sueño
sin descanso de lecciones donadoras de dolor…
…y si tú quieres que vuelva a amar tu voz
deja de pronunciar verdades que no la son.
Era tan fácil permanecer a tu lado
con el mundo a la deriva, sólo ser amado
para enamorarse, el mejor enamorado
el que mejor suena llamando a las puertas de tu corazón
aquel que te retrato, siempre seré yo.
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