Nommo
Poeta veterano en el portal
En mi planeta, todos están fundidos,
a cada instante.
Son chicles de plata líquida,
con forma de ventosa, pegados al suelo.
Amontonados y pasmados,
dentro del lavavajillas. O en la lavadora.
Tostadora, frigorífico, trastero,
despensa, caldera, termostático...
Caja de herramientas, bicicleta de montaña...
Leños acumulados, para la chimenea, en el Invierno.
En mi planeta, una tonelada
de cualquier cosa, es algo horroroso.
Pero nos acostumbramos.
Buques enteros cargados de regalos navideños.
Bazares chinos repletos de mercancía.
Contenedores rectangulares verdes, rojos,
amarillos, azules, blancos o negros.
Transitan por los mares, lentamente...
Las cosas de Palacio, van despacio.
¿ Cuántos pelos tienes en la cabeza ?
Me gusta que lleves el pelo suelto.
Lacio...
¿ Rizado, cobrizo, negro azabache ?
Siempre serás mía. No importa si te escabulles.
A veces, sí, eres libre. Pues la codicia rompe el saco.
a cada instante.
Son chicles de plata líquida,
con forma de ventosa, pegados al suelo.
Amontonados y pasmados,
dentro del lavavajillas. O en la lavadora.
Tostadora, frigorífico, trastero,
despensa, caldera, termostático...
Caja de herramientas, bicicleta de montaña...
Leños acumulados, para la chimenea, en el Invierno.
En mi planeta, una tonelada
de cualquier cosa, es algo horroroso.
Pero nos acostumbramos.
Buques enteros cargados de regalos navideños.
Bazares chinos repletos de mercancía.
Contenedores rectangulares verdes, rojos,
amarillos, azules, blancos o negros.
Transitan por los mares, lentamente...
Las cosas de Palacio, van despacio.
¿ Cuántos pelos tienes en la cabeza ?
Me gusta que lleves el pelo suelto.
Lacio...
¿ Rizado, cobrizo, negro azabache ?
Siempre serás mía. No importa si te escabulles.
A veces, sí, eres libre. Pues la codicia rompe el saco.
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