maripita
Poeta adicto al portal
Titanic
Noche serena en la proa
silencios, estrellas brillando,
gente riendo, bailando.
Solos tú y yo,
frente a esta inmensidad divina,
el mar con su oleaje tranquilo,
el cielo oscuro impenetrable.
Nuestros cuerpos alados,
nuestros cabellos sueltos al viento,
ese maravilloso solo de violín.
Solos tú y yo,
acompañando, el mar, el cielo, el viento
y nuestra felicidad al amarnos,
danzamos, reímos, soñamos,
giramos, giramos, nos abrazamos,
el cielo y el mar únicos testigos
de este estrenado amor.
Solos tú y yo,
nuestra alegría se confunde.
se amilana con los gritos desesperados,
se hunde, corren, todos corren
y nuevamente juntos, en el mar
el frío, el hielo y este amor,
estrenado, perdido.
Pero nunca olvidado
Noche serena en la proa
silencios, estrellas brillando,
gente riendo, bailando.
Solos tú y yo,
frente a esta inmensidad divina,
el mar con su oleaje tranquilo,
el cielo oscuro impenetrable.
Nuestros cuerpos alados,
nuestros cabellos sueltos al viento,
ese maravilloso solo de violín.
Solos tú y yo,
acompañando, el mar, el cielo, el viento
y nuestra felicidad al amarnos,
danzamos, reímos, soñamos,
giramos, giramos, nos abrazamos,
el cielo y el mar únicos testigos
de este estrenado amor.
Solos tú y yo,
nuestra alegría se confunde.
se amilana con los gritos desesperados,
se hunde, corren, todos corren
y nuevamente juntos, en el mar
el frío, el hielo y este amor,
estrenado, perdido.
Pero nunca olvidado
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