José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este amor de armario
vestido con pétalos que no envejecen
aguarda ese alisio con aroma a nube
y niebla rendida al sol.
Esa memoria no muere
en el límite del deseo
donde navega la adolescencia
mirando al cielo lleno de viento.
Deja la llaga
que tatúa en el aire un lamento,
luz que destierra las sombras funestas
más allá de los límites de la ladera
donde mi cuerpo duda.
Hay tierras que jamás se alcanzan
territorios que no callan jamás
entre susurros celestiales
y el silencio que todo abraza
buscan las huellas borradas tras de mí
con los párpados cerrados.
La mirada, vacía, me observa
en este viaje de sombras quebradizas
la hiedra ya no mora
vuela en la altura del recuerdo.
¿Es sueño o eterna melodía
esa sombra que la brisa arrastra?.
Efímera aunque intangible,
su esencia en nuestra memoria queda.
Al tocarla se desvanece en el armario
donde el aroma fenece.
©José Valverde Yuste
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