José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuántas veces sentí el amor
penetrando en las letras
las caricias dispersas
se escabullían entre mis dedos
como la hiedra en un viejo bosque.
Ya no canta el ruiseñor en tu ladera
ni las hojas de la primavera
vuelan hasta mis labios.
La higuera se ha secado
y aún sigue viendo
nuestros abrazos
que se llenaron de flores dóciles
adormecidas entre tus párpados.
Las caricias
ya no sienten el terremoto de la sangre
que sacudía tus venas,
en aquel malecón
sumergido en sueños
aún huele a sudor nuestro.