José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un jardín de amor sin sombra y sin dolor
que en el pecho respira hondo, lleno de esplendor
Sus nebulosas giran sin alejarse de la razón
prometen un abrazo todo lleno de esplendor.
Desde los muslos a la boca, su esencia se alza,
en cada palabra tierna que el alma abraza.
Un beso se enciende, una locura nueva
en el tintineo de un sueño, la senda se renueva.
Mas se disuelve lento, en la cruel memoria,
aquello que se rompe, sin gloria ni historia.
Un eco de astillas, de sueños caídos,
los restos de un vínculo por siempre perdidos.
Cuando la fibra sensible despierta al dolor,
la galaxia se esfuma, ya no hay resplandor.
Solo queda el recuerdo de un cielo deshecho,
el vacío estelar en lo hondo del pecho.
©José Valverde Yuste
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