AramisDaram
Poeta fiel al portal
ELLA Y YO
Ella convirtió su sueño en realidad.
Yo cambié mi realidad por su sueño.
Ella pudo, temporalmente, escapar de su mundo.
Yo quedé, eternamente, atrapado en el suyo.
Ella tomó las alas del ángel para volar.
Yo arranqué las mías para siempre con ella estar.
Ella es fuego que consume.
Yo, leño abrasado por su llama.
Ella tiene su rostro radiante.
Yo, el chico de la "mirada triste".
Ella lo ganaba todo conmigo.
Yo, con ella, todo lo daba por perdido.
Ella corre cual gacela y vuela.
Yo tropiezo al pie de la escalera.
Ella sube ágilmente la escalera.
Yo desciendo por encontrarme con ella.
Ella con su voz me transporta.
Yo, con la mía, por momentos la pierdo.
Ella es la puerta abierta.
Yo, tan sólo su sendero.
Ella quiere refugiarse de nuevo en su sueño.
Yo, no tengo un sueño a dónde huir.
Ella parece cada vez más distante.
Yo, en mi percepción, apenas la siento.
Ella ha sufrido demasiado antes.
Yo, no deseo ser la gota que colme su vaso.
Ella retorna a su amigo imaginario.
Yo lo entiendo y me hago a un lado.
Ella jamás será la misma que un día conocí.
Yo, tampoco podré borrar sus huellas en mi alma.
Si Jonathan hubiese perecido en la batalla,
David quebraría su lira de dolor.
Bet-el fue un hermoso sueño.
Peniel alcanzó nuestras fuerzas y,
nos dejó tocados al despertar el alba.
Aramis Daram
Ella convirtió su sueño en realidad.
Yo cambié mi realidad por su sueño.
Ella pudo, temporalmente, escapar de su mundo.
Yo quedé, eternamente, atrapado en el suyo.
Ella tomó las alas del ángel para volar.
Yo arranqué las mías para siempre con ella estar.
Ella es fuego que consume.
Yo, leño abrasado por su llama.
Ella tiene su rostro radiante.
Yo, el chico de la "mirada triste".
Ella lo ganaba todo conmigo.
Yo, con ella, todo lo daba por perdido.
Ella corre cual gacela y vuela.
Yo tropiezo al pie de la escalera.
Ella sube ágilmente la escalera.
Yo desciendo por encontrarme con ella.
Ella con su voz me transporta.
Yo, con la mía, por momentos la pierdo.
Ella es la puerta abierta.
Yo, tan sólo su sendero.
Ella quiere refugiarse de nuevo en su sueño.
Yo, no tengo un sueño a dónde huir.
Ella parece cada vez más distante.
Yo, en mi percepción, apenas la siento.
Ella ha sufrido demasiado antes.
Yo, no deseo ser la gota que colme su vaso.
Ella retorna a su amigo imaginario.
Yo lo entiendo y me hago a un lado.
Ella jamás será la misma que un día conocí.
Yo, tampoco podré borrar sus huellas en mi alma.
Si Jonathan hubiese perecido en la batalla,
David quebraría su lira de dolor.
Bet-el fue un hermoso sueño.
Peniel alcanzó nuestras fuerzas y,
nos dejó tocados al despertar el alba.
Aramis Daram
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