Eduardo A.
Poeta recién llegado
Tócame despacio
Tócame despacio la autoestima mi amor
No la dejes que se retraiga, despierta mis sueños
No dejes jamás que al suelo caigan
Engaña mis sentidos para sentirte cerca,
Cántale a mis oídos con armonía lenta.
Si pudiera ser el dueño de un mensaje de tu voz
Sería el que espero de tu silencio
Sería el grito por las noches mudas,
Te espero seria, sin alguna duda.
Entonces, como te dije, tócame despacio
Pero sin preámbulo alguno.
Con armonía lenta o pasión exagerada, o quizá ninguno,
Con precisos besos por mi cuerpo,
Con precisos pasos por mi pecho.
Con algarabía en mis manos, se encumbran estas letras
A tu ilusiva memoria, esquiva, la muy zorra.
Con un toque de locura, con un poco de desalineada finura
Piensa en ti la ilusa mente mía, busca la matriz de la poesía
Esquizofrénica persecutoria la transeúnte de mi ironía.
Pienso en tu presencia en las noches frías
Aunque no existas abrázame despacio mi amor,
Bailemos un tango juntos, que los chismosos tengas para comer,
Que digan, Que aquel loco danza con su soledad por las noches,
Y la engaña con la realidad por las mañanas sin placer…
Tócame despacio la autoestima mi amor
No la dejes que se retraiga, despierta mis sueños
No dejes jamás que al suelo caigan
Engaña mis sentidos para sentirte cerca,
Cántale a mis oídos con armonía lenta.
Si pudiera ser el dueño de un mensaje de tu voz
Sería el que espero de tu silencio
Sería el grito por las noches mudas,
Te espero seria, sin alguna duda.
Entonces, como te dije, tócame despacio
Pero sin preámbulo alguno.
Con armonía lenta o pasión exagerada, o quizá ninguno,
Con precisos besos por mi cuerpo,
Con precisos pasos por mi pecho.
Con algarabía en mis manos, se encumbran estas letras
A tu ilusiva memoria, esquiva, la muy zorra.
Con un toque de locura, con un poco de desalineada finura
Piensa en ti la ilusa mente mía, busca la matriz de la poesía
Esquizofrénica persecutoria la transeúnte de mi ironía.
Pienso en tu presencia en las noches frías
Aunque no existas abrázame despacio mi amor,
Bailemos un tango juntos, que los chismosos tengas para comer,
Que digan, Que aquel loco danza con su soledad por las noches,
Y la engaña con la realidad por las mañanas sin placer…