Quimera
Poeta recién llegado
Tocaste la puerta haciéndote llamar enfermedad,
y muerte te apodaste después de conquistar tu ideal.
¿A dónde va su rostro,
el aroma de su aliento,
el tono de su voz
y su particular gesto,
su palabra favorita,
su acción sin remedio?,
¿a dónde está?,
¿qué es de todo eso?.
Se acabó,
y no es más que un recuerdo,
(a veces, cuando hay tiempo
para evocar lo que vivo
fue quien ahora es un muerto)
Desgarrás sin piedad papelillos de sueños,
y como basura los guardás
en sombríos cementerios,
donde la única paz que se puede respirar
es la fe de que aquel
que con uno ya no está
ya no tiene que sufrir
la llegada de tu asedio.
y muerte te apodaste después de conquistar tu ideal.
¿A dónde va su rostro,
el aroma de su aliento,
el tono de su voz
y su particular gesto,
su palabra favorita,
su acción sin remedio?,
¿a dónde está?,
¿qué es de todo eso?.
Se acabó,
y no es más que un recuerdo,
(a veces, cuando hay tiempo
para evocar lo que vivo
fue quien ahora es un muerto)
Desgarrás sin piedad papelillos de sueños,
y como basura los guardás
en sombríos cementerios,
donde la única paz que se puede respirar
es la fe de que aquel
que con uno ya no está
ya no tiene que sufrir
la llegada de tu asedio.