jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
en el más reciente envío de un artefacto robótico a marte
-la misión tuvo un costo de alrededor de 7000 millones de dólares-
el equipo científico encargado de dirigir las operaciones desde la tierra
logró hacer funcionar un taladro que perforó y abrió un agujero
de 15 centímetros de profundidad en la corteza marciana
hacer un puto agujero en el suelo de un planeta distante 225
millones de kilómetros de donde tú y yo vivimos
no parece ser una hazaña tecnológica que desquite ni remotamente
toda la jodida pasta que requirió llevar allá arriba aquel taladro
y ponerlo luego a funcionar para horadar 15 cms de roca extraterrestre
lo que evitó, sin embargo, que una sensación de no estar
más que tirando el dinero de la manera más pendeja posible
se adueñara del ánimo de todos los involucrados en esta onerosa empresa
(¿se justifica mandar una nave a marte sólo para a fin de cuentas
no abrir más que un puto agujero en el suelo de aquel desértico lugar?)
fue el hecho de que en una de las muestras de tierra recogidas
al fondo de aquel pequeño agujero y trasladadas luego a la tierra
los análisis de laboratorio detectaron la presencia de un virus de cuya existencia
nunca antes se había tenido noticia en los anales de la biología
debido tanto al enorme interés suscitado por la posibilidad
de que dicho virus pudiera ser el primer indicio jamás obtenido
de una forma de vida fuera de nuestro planeta, así como también
a los enormes costos que implicaría hacerse con más especímenes del mismo
la casa blanca autorizó el gastó de 3000 millones de dólares más
a fin de construir a las afueras de houston un hábitat marciano en el cual
no solo pudiese preservarse la integridad del organismo alienígena sino además
aumentar sus escasas expectativas de supervivencia
resumiendo todo el rollo anterior tenemos entonces
que traer a la tierra y mantener con vida un puto virus marciano de
un tamaño aproximado de 0.02 micras cúbicas
viene costando alrededor de 10 000 millones de dólares (y eso sin contar
los gastos relacionados con el mantenimiento del hábitat marciano,
los sueldos del equipo de investigación asignado al estudio del virus
los extractos de la reserva de fondos militares para la vigilancia y defensa
del hábitat del virus previendo un intento ya sea por parte del kremlin
o bien del gobierno chino por apoderarse del susodicho microorganismo)
y no, no pienso terminar el puto poema diciendo
que, por ejemplo, alimentar a una persona durante 50 años
viene costando alrededor de unos 5500 dólares; ni haciendo ver
que con 10 000 millones de dólares podría por tanto asegurarse la subsistencia
de poco menos de dos millones de personas durante medio siglo
el puto poema lo voy a terminar lanzando una simple pregunta:
¿cuántos años más tendrán que pasar antes de que el ser humano
se percate de que dificilmente encontrará entre toda esa enorme
-practicamente infinita- cantidad de mierda que contiene el universo
nada ni remotamente tan valioso como podría ser
una cosa tan sencilla como llenarle el puto estómago cada día
a todos esos millones de muertos de hambre que pululan por el mundo?
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