Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Empezaba a dudar,
el camino se difuminaba,
quería gritar
pero no sabía a quien o a que,
me fumaba mis minutos
con rabia y ansiedad,
escribía poemas para huir de mí,
llegaba a un punto
en el que mis horas pesaban
como un siglo,
entonces...regresabas,
me abrazaba a ti temblando,
devorando tu perfume,
refugiándome en tus ojos,
en tus manos cómplices,
me hablabas como la lluvia
a un jardín,
te besaba en la boca
y atrás quedaban
todas las horas sin ti.
el camino se difuminaba,
quería gritar
pero no sabía a quien o a que,
me fumaba mis minutos
con rabia y ansiedad,
escribía poemas para huir de mí,
llegaba a un punto
en el que mis horas pesaban
como un siglo,
entonces...regresabas,
me abrazaba a ti temblando,
devorando tu perfume,
refugiándome en tus ojos,
en tus manos cómplices,
me hablabas como la lluvia
a un jardín,
te besaba en la boca
y atrás quedaban
todas las horas sin ti.