laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todas las madrugadas
Todas las madrugadas
Te veo en sueños
Tan elegante
Tus ojos sonríen como cristales
Tus manos tan blancas
Golpean la mesa de la galería
Bajo un ventilador que gira y gira,
Y en la parra crecen racimos de uvas
Y sobre el aroma del patio
Y el jardín van las mariposas
Con su color volando
Y poniendo más amor al verano.
Todas las madrugadas
Te veo en sueños
Tan elegante
Tus ojos sonríen como cristales
Tus manos tan blancas
Golpean la mesa de la galería
Bajo un ventilador que gira y gira,
Y en la parra crecen racimos de uvas
Y sobre el aroma del patio
Y el jardín van las mariposas
Con su color volando
Y poniendo más amor al verano.