Todavía recuerdo tus ojos
y como llevas tu cabello las tarde de sábado
recuerdo como sueño
como invento una extraña región
de la que nunca volvemos
porque es casi imposible abandonar
aquel olor tibio de tu cabello
aquel sabor a caramelo todavía en tus labios
por que es imposible abandonar
aquel contacto suave en tu mirada
y, sobre todo
tus delgadas manos
que abrigaban gotas de sol
para mi mirada anochecida.
Imagino que desde entonces
mi voz vaga por tus brazos
en ti
cambiando el color de las tardes
cerrando los ojos para ver
y sentir el delicado
perfume de tus labios
imagino que desde entonces
te has convertido en
el alba de un lejano sueño.
y como llevas tu cabello las tarde de sábado
recuerdo como sueño
como invento una extraña región
de la que nunca volvemos
porque es casi imposible abandonar
aquel olor tibio de tu cabello
aquel sabor a caramelo todavía en tus labios
por que es imposible abandonar
aquel contacto suave en tu mirada
y, sobre todo
tus delgadas manos
que abrigaban gotas de sol
para mi mirada anochecida.
Imagino que desde entonces
mi voz vaga por tus brazos
en ti
cambiando el color de las tardes
cerrando los ojos para ver
y sentir el delicado
perfume de tus labios
imagino que desde entonces
te has convertido en
el alba de un lejano sueño.
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